April 17, 2009

El ascenso de nuestro señor Huitzilopochtli


Estaba un día Coatlicue barriendo su puesto de fayuca hippie en el paradero de micros, cuando se acercó un hombre embelesado por su minifalda de serpiente.

–Vengo de Guadalajara y soy boxeador –dijo el hombre –, peso pluma y piso duro.

Sin más, Coatlicue cayó profundamente en… la cama de un motel cercano y no habían terminado de pagar el cuarto cuando notó que estaba encinta. ¡Ay, Jalisco, no te rajes!

Y creció Huitzilopochtli como infección de suadero y el vientre abultado de Coatlicue despertó la sospecha de sus 400 carnalitos, quienes comandados por su hermana Coyolxauhqui, cuestionaron a su madre, que respondió:

–Mis nalgas son mías nomás, jijos de su Marcelo Ebrard, ¡se me van a parir chayotes!

Indignados y preocupados por la escasez de permisos emitidos por la lideresa, los carnales decidieron asesinar a su madre vestidos con playeras del Ché y armados con discos de reggaeton, hitters, audífonos chinos y fundas de celular para torturar, fumigar, ahorcar y enfundar a su chingada madre. Tizos, emprendieron el ataque.

Pero Huitchi, que desde fetito era colmilludo como Fidel Velásquez, dijo a su madre:

–No te preocupes, tengo buenos conectes en la delegación –y preguntole por sus carnalitos.

–Están cruzando las quesadillas, los sofgüers y las películas japonesas, ¡ya están aquí y compraron esquites de paso! –exclamó Coatlicue.

Entonces Huitzilopochtli nació y a base de mordidas (a la chota) fue terminando con los puestos de sus hermanos, orillándolos a la Santa Muerte. Fuerte fue el castigo a Coyolxauhqui, quien desterrada entró como coordinadora al PRD y cayó en un videoescándalo.

Y donde sucumbió Coyolxauhqi inauguraron un almacén La Luna; ahí, Huitzilopochtli organizó un nuevo tianguis, caciqueándolo con mano firme y tranzas perronas.

Desde ese entonces, jalisquillos y chilangos pelean a muerte por sus mamacitas.


Escrito para Metatextos. Visiten y participen.

2 comments:

Felipe Cervera said...

Y que viva Mexico!

Canan said...

Esto me sonó a "Los evangelios según Lucas Gavilán" de Vicente Leñero...jijijiji.