January 21, 2011

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January 14, 2011

Astrología 2011



A raíz de la aparición y publicidad que se le ha hecho a un nuevo signo del Zodiaco, se ha desatado una discusión sobre si la astrología sigue siendo válida en el siglo XXI, a la luz de muy recientes descubrimientos en astronomía, física y otras áreas científicas.

A mi parecer, la astrología es otro de esos cachivaches que seguimos cargando desde hace miles de años, cuando el mundo era concebido de otra manera, pero que hoy en día ya no deberían ser tomados literalmente sino con un sentido histórico, y punto.

Algunas de las razones por las que creo esto son:

1. Primera, y más evidente, es que el zodiaco está basado en un paradigma geocéntrico, donde se creía que la Tierra es el centro del Universo y los astros se mueven a nuestro alrededor en patrones identificables (pero misteriosamente, también cambiantes).

1. El calendario con el que se definieron los 12 signos del zodiaco no es, ni cercanamente, el más preciso para medir un año solar terrestre. Otras culturas, como la maya o la hindú, tenían sistemas más precisos y astrologías completamente distintas a la helenística, que es la predominante hoy en día.

2. La observación celeste del zodiaco se llevó a cabo en el hemisferio norte. ¿Quiere esto decir que hay otros 12 signos para los habitantes del hemisferio sur?

3. La elipse sobre la que viaja la Tierra alrededor del sol es irregular, por ello es imposible decir que los mismos eventos ocurrirán precisamente al mismo tiempo, con las mismas condiciones, como el zodiaco propone.

4. Los signos del Zodiaco se dibujaron y definieron a partir de observar constelaciones en el cielo, que aparentaban tener una unidad por su brillo o luminancia. Hoy sabemos que las estrellas que forman una constelación difícilmente podrían ser consideradas un conjunto. Cada una de ellas está a miles de años luz de distancia de la otra, en todos los ejes espaciales. Algunas de ellas ni siquiera son estrellas, son galaxias, sistemas estelares o planetas.

5. La luz que alcanza la Tierra hoy salió de su estrella madre billones de años luz atrás. Esta energía que nosotros vemos no es sino una ventana al pasado. Esa luz ya no existe, esa estrella ya no se encuentra donde estaba. ¿Cómo puede afectar lo que está ocurriendo en el presente, en nuestro planeta?

5. Hoy sabemos, de igual manera, que el Universo se está expandiendo constantemente, y las más recientes teorías plantean que seguirá este curso indefinidamente. Cada año que pasa, los astros, la Vía Lactea, el Sistema Solar y la Tierra están en posiciones distintas, algunas viajando más rápido que otras, destruyendo por completo cualquier noción de permanencia necesaria para crear un sistema como el zodiacal.

6. Con base en mediciones hechas con radio telescopios y otros sistemas de detección, hoy sabemos que la energía que emana de estrellas y planetas y que llega a la Tierra es tan poca que no tiene ninguna inferencia en fenómenos terrestres como el clima, las mareas, la atmósfera, o la gravedad. Si no tiene un efecto en fenómenos tan evidentes y simples, ¿lo podría tener sobre las personalidades humanas, tan cambiantes, ambiguas, impredecibles y diversas?

7. Si quiere aún creerse en la fuerza de estas energías, sería entonces coherente medir cuánta energía electromagnética, lumínica y de calor emana de otras fuentes, como las tormentas solares, las antenas, transmisores, aparatos eléctricos y depósitos de minerales terrestres, o incluso de otros seres vivos. Es evidente que todo esto tiene un mayor efecto en nuestras vidas que la existencia y paso de un planeta como Saturno o Venus.

8. El hecho de que estemos vivos, respirando en una atmosfera estable, se debe en parte a la gran protección de la atmosfera terrestre, que atrapa prácticamente todas las radiaciones espaciales antes de que lleguen a la Tierra. Si contamos con la luz y calor solar es por nuestra cercanía con la estrella, pero más allá, prácticamente ninguna energía proveniente de otros astros es capaz de penetrar en la Tierra.

9. Los estudios estadísticos han demostrado que los signos zodiacales no son más eficaces para predecir  la personalidad de alguien más que la probabilidad y diversidad humanas. Si algunas personas se sienten identificadas con las "características" de su signo será porque, probabilísticamente, sí tengan algún rasgo de personalidad incluído en el perfil de su signo. Habrá, igualmente, otras que no estén seguras del todo, y otras que no comparten ningún parecido.

10. En la historia de la humanidad ha habido tantas teorías astrológicas como ha habido religiones. Cada cultura y civilización ha interpretado los astros de manera distinta. Esto debería ser prueba suficiente para comprender que, como otras creencias, la astrología es sencillamente una visión sesgada de un mismo fenómeno, que no debe ser tomado como una verdad, mucho menos si argumenta predecir con exactitud la personalidad o el destino de una persona con propósito y circunstancias propias.


≈ O ≈


Estos son sólo algunos de los argumentos, pero no los únicos. Y debería añadir que esto, como otros fenómenos (la evolución, por ejemplo) no es una controversia para la ciencia, sino que está comprobado que la astrología carece de pruebas o validaciones en sus afirmaciones.