January 10, 2015

XVIII

 




Mi animal de costumbre me observa y me vigila.
Mueve su larga cola. Viene hasta mí
A una hora imprecisa.

Me devora todos los días, a cada segundo.

Cuando voy a la oficina, me pregunta:
    “¿Por qué trabajas
    Justamente
    Aquí?”

Y yo le respondo, muy bajo, casi al oído:
    Por nada, por nada.
Y como soy supersticioso, toco madera
De repente,
Para que desaparezca.

Estoy ilógicamente desamparado:
De las rodillas para arriba
A lo largo de esta primavera que se inicia
Mi animal de costumbre me roba el sol
Y la claridad fugaz de los transeúntes.

Yo nunca he sido fiel a la luna ni a la lluvia ni a los
    guijarros de la playa.

Mi animal de costumbre me toma por las muñecas, me
    seca las lágrimas.

A una hora imprecisa
Baja del cielo.

A una hora imprecisa
Sorbe el humo de mi pobre sopa.
A una hora imprecisa
En que expío mi sed
Pasa con jarras de vino.

A una hora imprecisa
Me matará, recogerá mis huesos
Y ya mis huesos metidos en un gran saco, hará de mí
Un pequeño barco,
Una diminuta burbuja sobre la playa.

Entonces sí
Seré fiel
A la luna
La lluvia
El sol
Y los guijarros de la playa.

Entonces,
Persistirá un extraño rumor
En torno al árbol y la víctima;

Persistirá...

Barriendo para siempre
Las rosas,
Las hojas dúctiles
Y el viento.



Juán Sánchez Pelaez
Altagracia de Orituco, Venezuela

December 09, 2014

Las altas horas




El día de mi padre me decía al oído:
be careful, it’s my heart
Louis Armstrong dictaba en el oído
lo que nunca cantó.
Otro hombre perfecto fue su dueño.
Cantores, militares, ya no viven aquí.
Vive Daniela/
el eterno retorno de la canción que pide
cuida mi corazón de alturas y cemento.
Y por la suerte cuida.
Levísima es la suerte a la que doy memoria.

Hija mía. Sé libre
ama con esperanza / con ingenuidad.

Una taza de té empecé a tomar hace años
y hace más tiempo removía la carne temblorosa
que tomaría el té. Desde ese temblor
escribí, escribí:
ahora cuento las palabras
que quedan sin contaminar.
Dentro de mí ----- el piso 23 ---- la escuela
el corazón que cae.
Tú eres ese cuerpo sin fragmentar ---- intacto.

Hija mía soy libre
te amo con esperanza / con ingenuidad.


Quédate cerca de la puesta de sol:
quien la fragmenta y disecciona
no puede hacer que el sol se ponga para ti.
Quien diseca la palabra
no puede hacerte vibrar con palabra alguna.
Eso te doy ---- las puestas de sol que fueron
las sobre mí
las que te inquietarán y aquietarán
y esta palabra sin contaminar
para que la bebas con fruición
como la leche de las altas horas
la acunes, aprendas y mastiques
y te haga luz  ---- en la hora violeta
cuando el sol se ponga sobre mí.


Teresa Melo
Santiago, Cuba

December 03, 2014

V

Sin más sed,
intacta la carne de mis senos
voy a quedarme indefinidamente triste
hasta que tenga tu lengua
haciéndome
olvidar ilustres apellidos.
Deja que nazcan fábulas
donde creer que las muchachas
nunca engañan;
olvida las alternativas,
son los ojos de una mujer
que grita,
grita que no puede huir
celebrando todas las pobrezas;
la culpa es una voz muy tierna,
-----------------------------aproxímate,
quiero dibujarla en lo tibio de tu sexo,
créeme,
la felicidad no es un invento
y te ofrezco el olor de las palabras,
------------------------------------muerden,
las escribo sabiendo que el mundo
es una pelambre manchada,
si les pones las manos
sentirás la embestida.
Hagamos estrictamente lo imposible
aunque digan que tenemos
demasiadas verdades.
Quiero estar a merced de tus canciones.

Esperanza Iglesias
Pinar del Río, Cuba. 

July 23, 2013

Oigo tu cuerpo

Oigo tu cuerpo con la avidez abrevada y tranquila
de quien se impregna (de quien emerge,
de quien se extiende saturado, recorrido de esperma) en la humedad
cifrada (suave oráculo espeso; templo)
en los limos, embalses tibios, deltas,
de su origen; bebo
(tus raíces abiertas y penetrables; en tus costas
lascivas -cieno brillante- landas)
los designios musgosos, tus savias densas
(parvas de lianas ebrias) Huelo
en tus bordes profundos, expectantes, las brasas,
en tus selvas untuosas,
las vertientes. Oigo (tu semen táctil) los veneros, las larvas;
(ábside fértil) Toco
en tus ciénegas vivas, en tus lamas: los rastros
en tu fragua envolvente; los indicios
(Abro a tus muslos ungidos, rezumantes; escanciados de luz)
Oigo en tus légamos agrios, a tu orilla: los palpos, los augurios
-siglas inmersas; blastos-. En tus atrios:
las huellas vítreas, las libaciones (glebas fecundas),
los hervideros.

Coral Bracho






June 12, 2013

Deseo




Mi deseo
es siempre el mismo, ahí donde la vida
me lleve:
quiero meter mis dedos
y pronto todo mi cuerpo
al agua.
Quiero agitar una gorda escoba
para barrer hojas secas
capullos magullados
insectos muertos
y polvo.
Quiero crecer
alguna cosa.
Parece imposible que el deseo
se convierta de pronto en devoción,
pero ocurre;
Y así he sobrevivido:
fue así como el agujero
que cuidé tiernamente
en el jardín de mi corazón
floreció otro corazón
para llenarse.

Alice Walker

February 08, 2013

Canon




Cuerpo, recuerda no solamente cuánto fuiste amado,
no sólo las camas en que estuviste,
sino también el deseo que brillaba 
en los ojos que te observaban
y hacía temblar las voces—
frustrado apenas por los obstáculos del azar.
Ahora que está todo en el pasado
parece que tú te dabas a ese deseo
de igual manera —cómo brillaba,
recuerda, en esos ojos que te admiraban;
recuerda, cuerpo, como temblaban por ti esas voces. 

Constantino Cavafis

January 23, 2013

Sábado en Portocaliu




La historia se detuvo en la puerta 
de las ciudades de miseria 
bocas quemadas por el silencio 
cuerpos sitiados en el vacío 
polvo de huesos en el aire. 

Hace frío en Portocaliu 
un frío de sábado solo 

los jóvenes desesperados 
bailan solos y desesperados 
una música desesperada. 
Hace frío en Portocaliu. 

Después de la lluvia las calles 
caminan al bosque sagrado 
adiós ángeles y milagros 
adiós relojes detenidos. 

En los relojes detenidos 
están los signos de otros sueños 
las sombras irrecuperables. 
La historia no deja pasar 
el suave pelaje de los sueños 
los sueños no tienen destino 
son como un sábado en el aire. 

La historia es todavía ajena 
no sabe muertes ni abandonos 
no sabe de lúgubres casas 
llenas de noches y quejidos. 

Son muy extrañas esas cosas 
que a veces tomamos por ciertas 
y hay verdades aborrecibles 
en el pozo de la memoria. 

Son como vidrios empañados. 

Pero alguien limpia los vidrios 
del mirador que da a tus ojos 
y atisbamos o quisiéramos. 

Y la noche se mira en nosotros 
desvergonzadamente desnuda. 

Omar Lara

January 09, 2013

En una estación del Metro


Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro
y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos
y la perdieron para siempre entre la multitud
Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por la estaciones
y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles
Y quizás el amor no es más que eso:
una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro
y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre.

Oscar Hahn

March 16, 2012

Hombre interno


No es mi cuerpo
el extraño.
Es alguien más.

Le mostramos
la misma
mueca al mundo.
Cuando me rasco,
él se rasca igual.

Hay mujeres
que afirman haberlo abrazado.
Un perro me sigue,
debe ser su propiedad.

Si yo estoy callado,
él lo está más;
así que lo olvido
pero al agacharme
para amarrar mis zapatos,
él se pone de pie.

Somos una misma sombra
¿La sombra de quién?

Me gustaría afirmar
"Él era al principio
y será al final",
pero no estoy seguro de tal.

Por la noche,
cuando me siento
a barajar nuestro silencio,
le digo:

"Aunque tú pronuncies
cada una de mis palabras,
eres un extraño.
Ya es momento de hablar".


Charles Simic
Acá el original...

January 27, 2012

Agradecimiento



Debo mucho
a quienes no amo.


El alivio con que acepto
que son más queridos por otro.


La alegría de no ser yo
el lobo de sus ovejas.


Estoy en paz con ellos
y en libertad con ellos,
y eso el amor ni puede darlo
ni sabe tomarlo.


No los espero
en un ir y venir de la ventana a la puerta.
Paciente
casi como un reloj de sol
entiendo
lo que el amor no entiende;
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.


Desde el encuentro hasta la carta
no pasa una eternidad,
sino simplemente unos días o semanas.


Los viajes con ellos siempre son un éxito,
los conciertos son escuchados,
las catedrales visitadas,
los paisajes nítidos.


Y cuando nos separan
lejanos países
son países
bien conocidos en los mapas.


Es gracias a ellos
que yo vivo en tres dimensiones,
en un espacio no-lírico y no-retórico,
con un horizonte real por lo móvil.


Ni siquiera imaginan
cuánto hay en sus manos vacías.


"No les debo nada",
diría el amor
sobre este tema abierto.


Wislawa Szymborska

October 29, 2011

Percibí la silueta de tus senos...




Percibí la silueta de tus senos
a través de tu disfraz de Halloween.
Sabía que te estabas enamorando de mí
porque ningún otro hombre habría percibido
ese atrevimiento de tu pecho.
Una excepción a tu extraña modestia 
para mí, solamente,
impresa en mi deseo sin forma
la incomparable y definitiva silueta de tus senos,
como dos caracoles fosilizados en las profundidades
sobreviviendo a la noche y tal vez al infinito.

Leonard Cohen

October 27, 2011

Cualquier sistema que maquinen sin nosotros...



Cualquier sistema que maquinen sin nosotros será derrumbado.
Les advertimos antes y nada de lo construido se ha mantenido en pie.
Tienen sus drogas, sus armas,
sus pirámides y sus pentágonos,
con toda su hierba y sus balas ya no pueden cazarnos.
Desde ahora revelaremos de nosotros sólo esta advertencia:
nada de lo construido se ha mantenido en pie,
cualquier sistema que maquinen sin nosotros será derrumbado.

Leonard Cohen

October 20, 2011

Estos heroísmos



Si tuviera una cabeza radiante
y la gente volteara a verme
desde los tranvías;
si pudiera estirar mi cuerpo
por el agua brillante
para nadar junto a peces y serpientes;
si pudiera estropear mi plumaje
elevándome hacia el sol;
¿crees que estaría en este cuarto
recitándote poemas
y formando sueños escandalosos
del más mínimo movimiento de tu boca?

Leonard Cohen


October 06, 2011

Dos poemas



Más adentro

En la avenida que lleva a la ciudad
cuando el sol baja,
el tráfico se vuelve denso, se arrastra,
es un lento dragón brillante.
Yo soy una de sus escamas.
Súbitamente, el rojo sol
mana desde el centro del parabrisas.
Me vuelvo transparente
y una escritura es legible
dentro de mí,
palabras en tinta invisible
aparecen
al poner el papel al fuego.
Sé que debo alejarme,
cruzar la ciudad y llegar más allá
hasta andar por el bosque,
caminando en las huellas del tejón.
Oscurece, ver se dificulta,
en el musgo yacen las piedras.
Una de ellas es preciosa,
puede cambiarlo todo,
puede hacer brillar la oscuridad.
Es el interruptor del país.
Todo depende de ella,
Mírala, tócala...

- o - 

El árbol y el cielo


Hay un árbol caminando en la lluvia,
pasa a nuestro lado en el diluvio gris.
Tiene un encargo, cosecha vida
de la tormenta como un mirlo en un huerto.

Cuando la lluvia se detiene, se detiene él.
Ahí está, quieto en las noches limpias
esperando el momento, como nosotros,
en que los copos de nieve florezcan por el cielo.


Tomas Tranströmer
Traducción de Emmanuel Caballero