Permitir el aborto nos hace cómplices de asesinato: Onésimo Cepeda
Notimex / La Jornada On Line
Ecatepec. Durante la homilía con la que celebró su cumpleaños número 70 en la catedral de Ecatepec, el obispo Onésimo Cepeda Silva advirtió "al gobernador del Distrito Federal: tú no eres Dios para decidir quién vive y quién no" y llamó a los católicos a defender la vida y el derecho a vivir.
El prelado llamó a los fieles a impedir la despenalización del aborto, porque "si no luchamos hoy contra esta ley, mañana lloraremos por habernos convertido en cómplices de asesinos".
"Vayamos y no pequemos más, pero defendamos la vida, aún la que ha sido producto de nuestro propio pecado", expuso, y comentó que después de la propuesta respecto al aborto viene la ley sobre la eutanasia, la cual calificó como asesinato de los viejos.
Aseguró que, "guiado por nuestro señor, he sido capaz de amar a los del PRI, a los del PAN y a los del PRD, porque detrás de los nombres hay personas a las que Jesús ama sin distinción".
Esto del aborto me pone los pelos de punta. Los argumentos que dan las sociedades católicas 'pro-vida' son tan vacías que dan terror, sus líderes son tan ignorantes que uno se pregunta cómo han llegado a tener tanto poder.
No logran comprender que una cosa es tener una posición moral, y la otra es que puedan decidir sobre el resto del mundo, sea musulmán, judío, budista o ateo. Sus principios, señores, son sólo suyos. Afortunadamente, porque si el mundo tuviera algo que ver con sus alegatos, sería el infierno con el que amenazan y reprimen a la gente, que podría vivir feliz y sin culpas con simplemente quitarse la venda moralista de la Iglesia. Comparar un aborto con un asesinato me parece infame, no tiene ningún sustento ético ni filosófico. Decir que sólo Dios tiene derecho a darnos y quitarnos la vida es una idea caduca por no decir estúpida. ¿Cómo podemos seguir en ese nivel de discurso cuando tenemos tanta información científica de lo que es la vida, la evolución, el universo?
¿Defender la vida, producto de nuestro propio pecado? ¿!Cuántas cosas están mal en esa frase?! Si es producto de nuestro pecado, entonces no es producto de Dios. Si es producto de un pecado, entonces ¿cúal es el chingado problema moral con terminarla? Los obispos y curas y demás energúmenos de la intolerancia no hacen mas que alzar sus voces contra el pecado y los pecadores, que deben ser erradicados de la faz de la Tierra. Los homosexuales son una aberración de la naturaleza, el SIDA es un castigo por nuestros pecados, la misma Biblia dice una y otra vez que los infieles deben ser convertidos o destruídos sin más.
El aborto no es un asesinato, es una opción muy triste y difícil de tomar. La eutanasia, por definición, ¡no puede ser un asesinato! Tal vez un suicidio, pero ¿cómo carajos un asesinato? Un asesinato de los ancianos. Bueno, señor obispo, qué idiota es usted. ¿Sólo los ancianos buscan la eutanasia?
Y luego lo de los partidos. Qué manipulación tan burda y vil. "Guiado por nuestro Señor..." No sé si en la Iglesia coman ácidos o peyote o ayahuazca todos los días, pero ¿cómo demonios los guía el Señor? ¿Qué clase de alucinaciones tienen estos farsantes? Tal vez sean producto de su celibato, la incapacidad de ser entes sexuados y sexuales como todos los humanos somos NATURALMENTE. Y bueno, ya para acabarla de joder, "Jesús ama sin distinción". Jesús fue un tipo muy noble, muy sabio, muy lo que quieran, pero Jesús se murió hace dos mil años y desde entonces no ama a nadie. Punto final. Jesús no era hijo de ningún Dios, porque Dioses ha habido muchos y hasta ahora la inmensa mayoría de ellos están ya en el bote de la basura. No escuchamos a los curas diciendo que Hércules ama a todos, qué Gilgamesh limpiará nuestros pecados. Dejen de mamar y admitan que sus ideas son unas burradas que tienen como único fundamento un texto escrito por hombres, reescrito por otros, traducido pésimamente mil veces y estructurado con el único propósito de defenderse a si mismo, con todas sus contradicciones y errores de tiempo, geografía y genealogía.
El punto central de todo esto es el placer en el que se regodean los religiosos por ser llanamente IGNORANTES. Ignorantes de la ciencia y los hechos que demuestran que la vida es un proceso gradual que no tiene principio ni fin, que puede tener mil formas y ninguna de ellas es sagrada. Todo lo que vivió alguna vez murió, y todos los que estamos vivos moriremos. ¿Dónde está lo sagrado en eso? ¿Por qué no defendemos también a las células cancerígenas, si también son celulas humanas? ¿O esas no son criaturas de Dios? ¿Qué me dicen de los millones de huevos de gallinas que nos hemos comido todos y que seguramente los obispos y cardenales se atascan por docena? (ja, sus favoritos deben ser los huevos Benedictinos). ¿Por qué no defendemos a los pollitos hechos omelettes?
Este es un momento particular en la historia humana, donde el conocimiento es tanto y tan variado, las pruebas son tan contundentes que ya no podemos hacernos de la vista gorda con las religiones y sus creencias (CREENCIA es una palabra clave en esta discusión, creencia vs. certeza) anacrónicas y fácilmente refutables. Es momento de dejar de hacerle caso a estos tontos a la hora de hacer leyes para todos. Es hora de defender a la razón, a la humanidad como única forma de vida conocida con propósito y dejar de creer en cosas tan alucinadas como un viejito barbón que lo sabe todo, está en todas partes, escucha las plegarias de todos y cumple milagros, Y QUE ADEMÁS es de la misma sustancia que un hippie judío y una palomita blanca que quién chingados sabe qué hace. Espíritu santo mis polainas.
BASTA DE SER IMBÉCILES, ES TIEMPO DE PENSAR Y EMPEZAR A PEDIR PRUEBAS A AQUELLOS QUE POR MILES DE AÑOS SE HAN NEGADO A DARLAS, ALUDIENDO PRECISAMENTE A SU INCAPACIDAD PARA PROBAR LO IMPROBABLE, LO IMPOSIBLE.


